Aprovechando una invitación del Primer Encuentro de Performances y Derechos Humanos realizado en el Estadio Nacional, yo invite a los performers peruanos Miguel Blásica y Fernando Cassamar que venían conmigo desde el Encuentro en Temuco a realizar una acción en las escaleras que bajan a las catacumbas del estadio en el sector denominado escotilla 8 que es por donde ingresaban a los prisioneros al interior del recinto y que hoy es un lugar de memoria. Como los tres veníamos de trabajar la violencia política en nuestros países, la acción giro en torno a la vulnerabilidad del cuerpo sometido a la tortura.