El año 2012 invité a Hija de Perra con quien sostenía una activa colaboración y una leal amistad, a presentar mi poemario “La Flor” en el Centro Arte Alameda, a esas alturas algo así como nuestra segunda casa. El libro fue editado en “vulgar presentación” como ella misma dice en su texto, por Editorial Er Tufo, una editorial alternativa que gustaba de publicar autores underground en librillos de bajo presupuesto. Elegí como presentadora a Hija de Perra porque sabía que leería el libro con honestidad no académica y escribiría algo desde su corazón que sintonizaría con el mío y también con nuestras “inmundicias”. La presentación contó con la musicalización de Federico Eissner.

LA FLOR

Crítica literaria por Hija de Perra

Leer este centelleante libro de factura tan económica y vulgar, me eleva a lo más sagrado de mi inmunda vida.

Es como la voz de mi conciencia.

Me da ese estruendoso vibrar que me trasporta a lo más profundo de la sinceridad y la turbiedad más común e interna de la trastocada cabeza que hemos heredado de este infernal sistema político que apabulla el alma.

Cada palabra esta súper hilada a un sinfín de absolutismos baratos de este puto y contingente vivir metropolitano, Un vivir que se remonta a nuestro clasismo puro, a nuestra segregación tan natural y autentica que nos caracteriza como seres humanos en este planeta tierra y en especial en nuestro territorio nacional.

Palabras puercas que perturban la paz de la noche, palabras que sumadas me llenan de placer y me hacen sentir que son mis pensamientos plasmados en fervorosas evidencias de experiencias y sucesos que me enternecen y me hacen sentir que estoy viva, que puedo pensar y ver más allá de lo evidente!

El Libro está dividido en diversos y peculiares temas, que me remecen en lo mas hondo de mi largo y profundo recto, dilatando mis esfínteres, prendiendo mi primer chacra impulsando corrientes energéticas que castigan mi fe cristiana y me hacen sentir corrupta y lasciva.

Lo más vertiginoso que encarna la lujuria de la lectura, es el vomito de letras que mantiene acorralado los cerdos ideales que tanto luchamos por derrumbar, la mixtura de nuestra raza y sus clasificaciones que nos diferencian y nos separan creando limites inútiles entre los sobrevivientes de esta selva mediática.

Pasan los minutos y la flor me envuelve en un abrazo desgarrador que me masturba las neuronas consintiendo mis sórdidos pensares que colindan con esta talentosa poeta disidente que admiro con tanta emoción.

Mi sección favorita “las tragedias modernas de la autoproclamada reina del under” hay tanto de mi ahí en esos siniestros aconteceres mundanos de la vida de una guarra por naturaleza. Su singular y autentico fraseo, es como cada palabra que porto en mi boca, como aquella saliva indecente que ingresa y prende las almas al ser besadas y que traspasada por estos ósculos ardientes me encierran en un encantamiento poético literario, trasformando la obra de Eli Neira en un intruso y fuerte atraque carnal que penetra tu cerebro hasta hacer sentir que tus genitales están vivos, erectando y logrando eyacular tu mente sedienta de escalofriantes y encendidos devenires latentes.

Así las familias de letras que se agolpan en esta obra, dedican un espacio supremo y merecido al repulsivo bicentenario y su desgarrador relato que por siglos y décadas, dan por consecuencia tener como rehén a nuestra raza originaria, aplastada por los corruptos poderes económicos, adornados con letales desordenes mentales que impiden la igualdad de derecho a la dignidad del mapuche que finalmente cada uno llevamos en nuestra sangre.

Agradezco la fervorosa escritura de este tormentoso libro poemario que me enciende la piel cuando lo engullo y me hace crecer los ánimos, hasta el punto de un orgasmo reprimido y convulso, que me obliga a cruzar las piernas y apretarlas hasta contener el riego sanguíneo que desemboca en mi húmedo genital palpitante.

Al disfrutar y deslizarme sobre esta lectura me siento terremoteada, desde la célula cero hasta la setecientos millones de mi cerebro, y ahora mismo quisiera dar un grito agudo, abierto y loco, para exorcizar mi alma, de tanta cosa mezclada que he leído en este texto tan efusivo y libidinoso.

La disidencia es el hilo que cose y une cada página de este libro tan evidentemente abridor de conciencias dormidas, conciencias mutiladas por la televisión, el control que existe sobre nosotros, la represión, el sexismo machista indecoroso y aberrante que vivimos día a día en conjunto a mucha mierdas política que lógicamente resulta un perfecto caldo venenoso e inspirador para la creación de estos espacios que nos hacen sentir que somos fuertes y podemos logarlo todo.

La flor se ha convertido en mi alimento soberano, todos sus poemas se van encadenando en una misma lógica, agolpando las imágenes narradas en una frecuencia a nivel de intimidad y a la vez de extrema violencia desintegradora. El relato se funde en la contingencia, como una voz en trasmisión que busca la justicia. Disruptiva y tendenciosa denuncia y afirma múltiples identidades negadas en esta cerda sociedad individualista, como la derrota histórica del reto a la sobrevivencia emotiva y referencial, usando al cuerpo como el testigo físico de la huella del abuso y que se desmarca de lo políticamente correcto y formal.

Para finalizar con drama imperioso, alzo la vos diciendo con alevosía las palabras de esta fabulosa y fogosa poeta que resumen la maravilla de la libertad de sus inefables palabras entrelazadas:

“Señores reitero:
Creo en la vida y su caos… En la muerte y su orden… Pero sobre todo señores… Creo en ésta…
Mi poesía”

Felicidades mi querida Eli estoy orgullosa de tu obra.

En Blog: https://elizabeth-neira.medium.com/la-flor-por-eli-neira-6dd470809ce0