El 2013 como una manera de activar la memoria a 40 años del golpe, realicé variaciones del mismo gesto performático en distintos escenarios y contextos.  Así en el marco del programa de residencias CoHabitar desarrollado en Valparaíso, realicé en el espacio público de la subida Ferrari, la acción de los 40 golpes con la participación del performer canadiense Rodolphe Ives Lapointe quien se colocó en el piso para recibir los golpes con un precario elemento de protección como una manera de provocar una dislocación en la narrativa de la obra en el fragmento del tiempo que correspondía a la llegada de la democracia en Chile.