Elizabeth Neira (1973), periodista chilena y multiartista (poeta, artista plástica, performer, son sólo algunas de las artes que transita), estuvo en Rosario el pasado viernes 18 de octubre, invitada por la Cátedra Posporno de la Escuela de Bellas Artes de la Facultad de Humanidades y Artes (UNR). Como parte de la actividad, compartió el registro de tres de sus obras performáticas: Nunca salí del horror 2, Cuerpos eclipsados y El enemigo interno, trabajos emblemáticos que muestran en actos simbólicos el despliegue de las fuerzas de las políticas de Estado chileno sobre los cuerpos y las subjetividades.

Foto: Sarah Jane

La performance es un acto situado, un acontecimiento, un hecho que como tal produce un despliegue de fuerzas e interacciones que pueden medirse pero no preverse ni anticiparse. En el género performance se produce un hecho artístico único e irrepetible. Está por fuera de toda posible reproductibilidad técnica, más allá del registro fílmico y fotográfico. Aún cuando una performance se repitiera, nunca es, ni será, igual.

La performance posporno trabaja con los cuerpos valiéndose de elementos reconocibles de la industria de la pornografía, utilizándolos para poner en cuestión los roles de género binario heteronormativo y también los roles de uso social del cuerpo con el fin de “criticar los efectos normalizadores y disciplinarios de toda formación identitaria basada en las dicotomías masculino/femenino u hombre/mujer impuestas desde la matriz cisheterocentrada”, al decir de Javier Gasparri, integrante de la Cátedra de Posporno, además de docente, investigador y director de la Escuela de Letras.
Neira contó que conversando con el artista chileno Cheto Castellano, residente en Estados Unidos, fue como tomó conciencia de que lo que estaba haciendo entraba dentro de lo que se caracteriza como posporno.

De este modo, el trabajo que realiza Eli Neira con su cuerpo se desenvuelve en función de una acción que refleja y amplifica la intervención del Estado chileno sobre los cuerpos y sobre el imaginario de las subjetividades que se construyen a través de sus símbolos patrios: la bandera, el escudo, la constitución, por ejemplo.
En ese sentido la performance aparece como creadora y exhibidora de una realidad construida a través del acto performático que se vuelve performativo.

Nunca salí de horror 2 forma parte de una serie de tres intervenciones realizadas por la artista entre 2008 y 2013. La última de las tres la realizada con motivo de cumplirse los 40 años del Golpe de Estado de Pinochet, es la única que se repitió en diversas ciudades.

La performance Cuerpos Eclipsados, la realizó junto a Gustavo Soler en la misma sala y la misma mesa donde Pablo Neruda firmó el acuerdo para recibir el Premio Nobel de Literatura en 1971. Esa puesta fue una acción en busca de resignificar y “dar vuelta” la tradición patriarcal de la literatura chilena.

El registro de El enemigo interno muestra a la artista en un espacio plagado de detritos, leyendo partes de la Constitución impuesta en 1980 por Augusto Pinochet mientras una comunidad de vagabundes y perros la miran y olfatean mientras defeca sobre el texto una vez terminada su lectura.

Actualmente Neira realiza performance sobre la acumulación y la gestión de residuos en la zona de Valparaíso, ciudad donde reside. Allí lleva adelante el proyecto CasaAcción, residencia de artistas de gestión comunitaria.

Mientras se desarrollaba el conversatorio surgían las noticias de las primeras acciones estudiantiles por el aumento del boleto del metro. A la vez también se hablaba sobre el uso de los recursos naturales y la escasez de agua en la región de los valles de Chile. Las noticias de esa madrugada le dieron más fuerza a todo lo que se había estado conversando con la artista a partir de sus obras.

En ocasiones anteriores Neira llegó a Rosario para realizar lecturas de su poesía. La primera vez, en 2004, estuvo en el Centro Cultural La Toma haciendo una performance con poemas de su libro Abyecta, vestida de cuero negro con altas botas y cuchillo en mano. La segunda vez, fue durante 2005, vino a presentar su libro El soliloquio de la Reyna (publicado ese año en Rosario) en el Pasaje PAN.

Esta vez, habló sobre su obra con alumnes de la Cátedra Posporno y también con público en general. Presentada por Cristian Molina, escritor, docente e investigador del IECH, y Javier Gasparri, Eli Neira también contó sobre sus comienzos como periodista y su formación como artista de manera autodidacta en las calles de Santiago, contagiada por otres e integrando colectivos de intervención performática durante marchas y manifestaciones entre fines de los 90 y comienzos del 2000. Y cómo, a partir de ese momento, integró la escena literaria y artística de Chile.

Cercana a los poetas denominados de La Novísima como Héctor Hernández Montecinos, Pablo Paredes Muñoz, Gladys González, Paula Ilabaca, publicó en Chile su disruptivo libro Abyecta gracias a una beca del Fondart, en el año 2003. Durante 2004 residió en Buenos Aires, donde entre otras cosas, formó parte del comité organizador del Festival de Poesía Salida al Mar, junto a Timo Berger, Cristian De Napoli y Washington Cucurto. A través de diversos viajes de ida y vuelta a su Chile natal tanto como por su paso por Argentina, México, Perú y Guatemala, entre otros países, el crecimiento artístico de Neira fue madurando. Integrante de una escena under y queer en Santiago junto a Irina La Loca, Hija de Perra, Orlan, Gustavo Solar y muches más, fue creando sus performance con una mirada descolonizadora, crítica, histórica y políticva.

Para indagar sobre obra se puede visitar su canal en Vimeo que tiene algunos videos de sus perfomces.

Un lugar en la academia

El encuentro tuvo el título Cuerpo político y posporno. Conversatorio con Elizabeth Neira y fue organizado por la Cátedra Posporno de la Escuela de Bellas Artes de la facultad de Humanidades y Artes de la UNR, junto con la Escuela de Letras, el Instituto de Estudios Críticos en Humanidades (Iech-UNR-Conicet) y CasaAcción (Valparaíso, Chile). La Cátedra Posporno surgió en 2017 en el marco del Programa Universitario de Diversidad Sexual (Puds, UNR) y se aprobó su creación en 2018. La integran artistas y docentes como Javier Gasparri, Mauro Guzmán, Didac Terre, Celeste Carnovali, Sidny Liamgot y Aimé Fehleisen.