Cerca de 50 artistas de la acción de Américalatina nos autoconvocamos ante un llamado de  Casa Perpendicular (Belo Horizonte) para ocupar por tres días la entrada de la 31° Bienal de Sao Paulo con performances. Ese año el tema de la Bienal giraba en torno al conflicto social y entre otras cosas inéditas, se abrió el hall del tradicional edificio del Parque Ibirapuera en São Paul , para su activación con performances, en un experimento de tres días que no estuvo exento de conflictos, pero que instaló la pregunta acerca del performance en Latinoamérica como activador y puente social ante una creciente desvinculación y elitización de arte contemporáneo en contextos de conflicto social.